Base de conocimiento · 3 min de lectura

En quién confías cuando usas un puente

Todos los puentes confían en alguien: un custodio, un grupo de firmantes, validadores o código que verifica otra red. Te ayudamos a saber quién es y cuánto riesgo asumes.

La pregunta que importa

Ante cualquier , haz una sola pregunta: quién podría quedarse con mi dinero o bloquearlo, ya sea porque quiere o porque le han hackeado. La respuesta es su .

No existe el puente sin riesgo. Lo que cambia es de quién dependes y cuántas cosas tendrían que salir mal a la vez. Conocer eso te permite decidir cuánto dinero mover y cuánto tiempo dejarlo en cada sitio.

Los cuatro modelos más comunes

Casi todos los puentes y encajan en uno de estos grupos.

  • único. Una empresa guarda las monedas reales, como Coinbase con cbBTC o Hex Trust con wXRP. Es fácil de entender, pero si la empresa falla o congela fondos, no hay alternativa.
  • Grupo de firmantes. Una o un comité tiene que ponerse de acuerdo para mover fondos. Wormhole usa 19 Guardianes y necesita 13 firmas. Unit, en Hyperliquid, usa tres guardianes y necesita dos.
  • con garantía. Operadores que depositan dinero como fianza y lo pierden si hacen trampa, como en THORChain, Chainflip o Axelar. Robar sale caro, siempre que la fianza total sea alta frente a lo que custodian.
  • Verificación por código. Un o una prueba criptográfica comprueba directamente lo que pasó en la otra red. Es lo más cercano a un puente , pero existe en pocas rutas.

Lo que enseñan los grandes hackeos

En 2022, los puentes sufrieron algunos de los mayores robos de la historia cripto. Cada uno falló por un punto distinto.

Ronin perdió unos 600 millones de dólares. Su multifirma pedía 5 firmas de 9, y los atacantes consiguieron 5 claves, varias en manos de la misma organización. Lección: un grupo de firmantes solo es tan fuerte como su independencia real.

Wormhole perdió unos 320 millones por un fallo en el código que permitió emitir tokens sin respaldo. Nomad perdió unos 190 millones por un error introducido en una actualización, que permitió a cualquiera copiar la transacción del atacante. Lección: un buen diseño no sirve si el código tiene un fallo, y las actualizaciones son momentos delicados.

Cómo juzgar un puente sin ser experto

No necesitas leer código. Con unas pocas preguntas puedes hacerte una idea bastante buena.

  • Quién guarda o firma: una empresa, un comité, validadores con fianza o código.
  • Cuántos son y cuántos tienen que estar de acuerdo. Pocos firmantes de una misma organización es una mala señal.
  • Cuánto tiempo lleva funcionando con dinero real y si ha tenido incidentes.
  • Si tiene recientes de varias empresas y un programa de recompensas por fallos.
  • Quién puede actualizar los contratos y si hay un plazo de espera antes de aplicar cambios.

Reducir tu exposición

Más allá de elegir bien, tu comportamiento también cuenta. El riesgo de un puente afecta sobre todo a quien tiene fondos en él o en sus tokens en el momento del problema.

Un swap entre cadenas que termina en una , como SOL o ETH, te expone al servicio solo durante los minutos que dura. Un token envuelto te expone durante todo el tiempo que lo tengas. Si no necesitas el envuelto, sal de él al terminar.

Reparte las cantidades grandes, prueba primero con poco y desconfía de cualquier servicio que no explique con claridad quién controla los fondos.

Recuerda también que un no añade seguridad. Si te propone una ruta, tu dinero pasa por el puente que elija, con su propio modelo de confianza, más los contratos del agregador.

GlosarioEn las páginas de rutas y proyectos, las palabras subrayadas muestran una explicación breve al pasar el cursor o tocarlas.

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