Autocustodia
Guardar tú mismo las claves de tus monedas, sin depender de un exchange ni de ninguna empresa.
Con autocustodia eres tu propio banco. Nadie puede congelar tus fondos ni pedirte papeles para retirarlos. La otra cara es que nadie puede ayudarte si pierdes la frase semilla o firmas una transacción trampa.
Para mover monedas entre redes, la autocustodia importa porque decide con quién tratas. Un swap entre cadenas desde tu propia wallet te deja al mando de principio a fin. Pasar por un exchange centralizado implica entregarle las monedas durante un rato.
Si empiezas, prueba primero con cantidades pequeñas y guarda la frase semilla en papel, fuera del móvil y del ordenador.